No tiene sentido andarse con rodeos: el verano es el momento perfecto per atreverse con los estampados. Ya sean flores, diseños geométricos o motivos abstractos, los estampados tienen el poder mágico de solucionar un look en un instante, sin tener que volverse loca con demasiados accesorios.
El secreto para manejar los patrones sin verse abrumada está todo en el equilibrio y en la elección de los tejidos adecuados, desde el algodón fresco hasta el raso que se desliza sobre el cuerpo. Ya sea que quieras probar el impacto de un conjunto coordinado o prefieras insertar un solo detalle gráfico sobre una base neutra, hay trucos sencillísimos para realzar cada estampado. Aquí tienes tres ideas prácticas para incluir los motivos de la temporada en tu armario y personalizar tu estilo.