Personalmente, soy una gran fan de lo que me gusta llamar “coordinado extremo”, es decir, realizar un match perfecto entre el tono de denim de la prenda exterior y el de la parte inferior. Mi combo preferido, además de mi look básico por excelencia, es una camisa oversize de denim claro combinada con unos vaqueros de pitillo con el mismo lavado.
¿Y sabes qué es lo más bonito de este look? Que, a pesar de que siempre es igual (compuesto por las mismas dos piezas), nunca lo es de verdad, porque adquiere un matiz diferente según los accesorios con los que decida enriquecerlo y el zapato que decida ponerme. Con un collar dorado y unos pendientes del mismo tono adquiere vibras de los años 90; jugando con la plata es seguramente más limpio; y si decido darle un toque casi country, juego con detalles de cuero y una bandana roja, al cuello o colgada de una trabilla.