Pero, ¿cómo construir un onion look perfecto sin parecer que vas a coger un vuelo low cost sin equipaje facturado?
Es muy sencillo y todo empieza en el centro de la cebolla, en la capa más íntima, es decir, la ropa interior. Para las amigas más frioleras, empezamos con una ropa interior ligera, la tan querida camiseta interior, que si se llama así será por algo, ¿no? Después pasamos a una camiseta, que puede ser ajustada o extragrande, lo importante es que os guste llevarla tanto sola como con algo encima.
Como capa intermedia, sin pasar enseguida a la sudadera o al punto, lo que más me gusta es una camisa extragrande: de denim, algodón o lino según la temporada, una gran alternativa al siempre imprescindible jersey.
Y os doy un truco que a mí me gusta muchísimo: independientemente del
onion look, es un buen recurso llevar una camisa extragrande anudada a la cadera que, además de marcar la cintura, enriquece el look con un detalle que funciona como cinturón, pero es mucho más que eso. También funciona muy bien si lleváis leggings y camiseta en un look deportivo y queréis añadirle un toque más urbano, pero sin recurrir a la típica sudadera.
Volviendo a nuestra querida cebolla, si el clima lo requiere, completamos el conjunto con una capa exterior, ya sea una chaqueta, un abrigo o una chaqueta de piel (mi favorita, por atemporal), con la que os sintáis cómodas y a gusto, y que pueda recoger todas las demás capas evitando el efecto bulto.
¡Y esta es la única cebolla para la que no necesitaréis un chicle de menta en eventos sociales!