Comenzamos con el rey del guardarropa, el modelo blanco, que deja atrás la sencillez para acoger detalles que no pasan desapercibidos. La camisa blanca en popelina de puro algodón orgánico, por ejemplo, rompe el rigor del total white con un delicado estampado serigrafiado de color oro con diseño ramage, y se hace notar por sus puños y cuello rematados con botones joya.
Si en tu armario prefieres matices más cálidos y suaves, la camisa marfil en satén de algodón juega con los volúmenes gracias a un cuello mao enriquecido con un pequeño volante, chorreras verticales y lazos para anudar que rompen la monotonía del habitual corte recto.
Si te gusta la idea de iluminar el atuendo con lentejuelas y aplicaciones brillantes, hay un par de joyas que no te puedes perder. La camisa en popelina blanco óptico apuesta por una línea evasé muy limpia, concentrando un fino bordado luminoso únicamente en el cuello y el bolsillo.
¿Prefieres los volúmenes macro y súper relajados? La camisa over en popelina apuesta por hombros caídos y llena la parte frontal con una cascada de bordados en hilo, lentejuelas y engastes. Por el contrario, si buscas algo más ceñido al cuerpo, los volúmenes se vuelven súper definidos en la camisa de algodón orgánico de línea slim, valorada por un plastrón compacto con volantes y botones joya.